viernes, 29 de julio de 2011

ENTRE CAFÉ Y CAFÉ

Resistir, nos hace adversarios de la vida.
Aceptar, es aliarse a la vida y eso nos hace más fuertes.
Aceptar no significa estar de acuerdo o que nos guste lo que está pasando. Ni tampoco significa no hacer nada para cambiarlo.
La aceptación, no es resignación. Es el principio de la práctica del amor incondicional.
Desde ese lugar, las transformaciones más profundas son posibles.



Luis Díaz - "La memoria en las células"


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