martes, 15 de enero de 2013

LA LUNA Y LAS EMOCIONES

La luna y las emociones

La Luna de nuestra carta astral también muestra nuestras emociones y cómo las tratamos, lo mismo que cómo respon­demos a las emociones de las personas que nos rodean. Asi­mismo, esto nos retrotrae a los cuidados de nutrición que tuvimos siendo infantes. Cuán bien nuestros padres respon­dieron a nuestras expresiones emocionales tiene mucho que ver con qué emociones nos permitimos sentir, cómo las tra­tamos y cómo tratamos las emociones de los demás.

La luna en los elementos


En el caso de las personas nacidas con la Luna en un signo de aire (particularmente Géminis y Acuario, no tanto Libra), la madre era con frecuencia fría respecto de las emociones del hijo y tendía a desapegarse de éste cuando lloraba o expresaba alguna otra emoción que la madre consideraba desagrada­ble. Como resultado, el hijo aprendió a erradicar todas las emociones y desapegarse de ellas… la disyuntiva era esa o per­der el amor y la aprobación por parte de la madre. En un caso extremo, esto puede conducir a una persona del tipo esquizoide, desapegada de toda emoción.

A menudo, con las Lunas de signo de aire, la madre pudo manejar los sentimientos sólo sobre una base intelectual, pidiéndole al hijo que los discul­pase o los volviese racionales. (Pero, entonces, hay poco que sea racional acerca de nuestros sentimientos.) Como adultos, estas personas intelectualizan los sentimientos en vez de estar en contacto con ellos. Quieren hablar sin parar de sus emocio­nes y las emociones de los demás. Las personas de Luna en Géminis, de carácter imitativo, saben intelectualmente que “se supone” que la gente tenga sentimien­tos respecto de ciertas situaciones, de modo que tal vez falsi­fiquen emociones, realmente inexistentes, a fin de ser más aceptables socialmente.

Las personas con las Lunas en signo de tierra pueden tener cierta dificultad al tratar las emociones. Lo que no pueden ver, tocar o gustar, no es real. Las de Luna en Capricornio y Virgo quieren analizar esos sentimientos “irracionales”. Las de Luna en Tauro aceptan más las emociones y casi todo lo demás, pero trabajarán arduamente para restaurar su sereni­dad. La emoción primaria que se permiten las personas de Lu­na en Capricornio o Virgo es la auto-recriminación melancó­lica por su falta de perfección: emoción ésta que surge direc­tamente de sus padres, que fueron excesivamente críticos. No obstante, las Lunas en signo de tierra enfocan las emociones en un nivel práctico: ¡tratando de averiguar qué está causando el problema y qué pasos concretos podrán darse para aliviarlos. Por esa razón, podrán ser un gran refugio para los demás que atraviesan una crisis emocional interna y que, como resultado, tienen dificultad en tratar las exigencias del mundo externo.

Las personas con Lunas en signo de fuego (Aries, Leo, Sa­gitario) responden más activamente, y hasta agresivamente, a la mayor parte de las situaciones que enfrentan en la vida, y eso también alcanza a las emociones. Instintivamente, se movili­zan para detener lo que las molesta o marchan en pos de lo que necesitan. La ira es una emoción que casi todos nosotros tenemos problemas en encarar, pero aquí las personas con Lunas en signo de fuego son mejores que la mayoría, a me­nos que haya aspectos difíciles de planetas como Saturno, Plutón o Neptuno. Principalmente falta en las personas con Lunas en signo de fuego la sensibilidad hacia los sentimientos de los demás. Son tan fervorosos en hacer lo suyo que no se detienen fácilmente a considerar có­mo podría sentirse usted respecto de las acciones de ellos. Pri­mero, usted tienes que lograr su atención. Luego, si está algo identificado como parte de ellos (típico de Aries o Leo), o si está implicado el ego de ellos, responderán a tus emociones del mismo modo que respondieron a las de ellos: ” ¡A la carga!”

Las Lunas en signo de agua son las más emocionales de todas. Con la Luna en Cáncer o Escorpio, una canti­dad considerable de energía se invierte en descubrir, experi­mentar y digerir emociones. Paradojicamente, la Luna en Piscis, que potencialmente es la más emocional, intenta cons­tantemente escapar de los sentimientos desagradables, condu­ciendo en algunos casos a una personalidad adictiva o a vivir en un mundo de fantasía. Las personas con las Lunas en signo de agua son también muy sensibles y con mucha capacidad de respuesta hacia los sentimientos de los demás. A menudo, en un nivel intuitivo, sienten lo que usted siente. La dificultad primaria con las Lunas en signo de agua es que se enfervori­zan tanto con sus emociones que pierden alguna eficacia en su trato con el mundo externo. Con las emociones, como con la mayoría de las otras cosas de la vida, necesitamos producir un equilibrio.
La Luna en el horóscopo

En conclusión: la luna de nuestros mapas natales tiene grandísima significación, y la cuarta casa, que está conectada con la Luna, gobierna las raíces y los cimientos. Si la Luna de tu carta astral está ubicada en un signo difícil o recibe aspec­tos difíciles, entonces algo anduvo mal al echar los cimientos o establecer las raíces. En tal caso, las profundamente afectadas son la dependencia y la aptitud para confiar, y tal vez tengas dificultad en tratar las emociones de modo equilibrado. De manera que lograr entender bien a la Luna en una carta astral es extremadamente importante.

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